Exitosas y subvaloradas: El auge del fútbol femenino

POR: Carlos Adrián Zamora Sáchica czamoras@ucentral.edu.co y Sebastián Parra Castillo sparrac2@ucentral.edu.co

Leídos desde lo económico, institucional y sociocultural; no solo se trata de la transmisión de los eventos deportivos, involucra el reconocimiento mediático a los logros, asignaciones salariales, patrocinios y valoración de la sociedad.

Todos hemos sido testigos de los poderes culturales, sociales y económicos que tiene el fútbol. No se trata solo de un deporte de contacto muy popular a nivel mundial, ha sido un estilo de vida para muchas personas. Aunque estuvo relegado para las mujeres durante muchos años, poco a poco se ha ido reconociendo el talento que tienen en la cancha, su importancia en los medios de comunicación y por supuesto la labor social que algunas de ellas efectúan en las tribunas.

Claramente en Colombia el fútbol profesional femenino aún necesita mucho trabajo y compromiso, pero ha sido un fenómeno a destacar, pues logró convocar a 33 mil espectadores para la final en su primera edición y además ha representado bien al país en las competencias internacionales, como la Copa Libertadores y los mundiales de fútbol.

¿Una pasión selectiva?

El país se emociona bastante cuando la Selección Colombiana de fútbol masculino compite, es un motivo para compartir, para enorgullecerse e inclusive para ganar dinero de innumerables formas. Pero esta misma euforia y atención se pierde con las selecciones femeninas, como si no se tratará de fútbol; selecciones como la sub 20 femenina que están clasificadas al mundial de Costa Rica 2022, sin mencionar la Copa América Femenina que se llevará a cabo en Colombia en el mes de Julio 2022, pasan desapercibidas algunas veces.

¿Por qué no tiene la misma acogida el Fútbol Profesional Femenino que el masculino?

A pesar de los esfuerzos que se han hecho a nivel económico y social, hace falta reconocimiento y apoyo mediático; se realiza cobertura de los eventos, se analizan y se realizan emisiones de resumen, pero tienen poco protagonismo medial.

Hace falta adaptación; algunas generaciones se criaron viendo los logros y los hitos históricos del fútbol masculino, ¿hará falta que el fútbol femenino escriba su historia para impactar en la sociedad?

Finalmente necesita inversión, educación, apoyo de las instituciones y los medios para lograr el mismo impacto y atracción que las otras competencias.

Una economía en desarrollo

El desarrollo comercial y la estabilidad económica de un club, dependen de factores que el fútbol masculino logra suplir y que lo hace más sólido y protagónico: la asistencia a los escenarios, la venta de derechos deportivos y transferencias de jugadores, derechos de televisión y por último los patrocinios.

Los problemas económicos no son solo por parte del club, sino también de las jugadoras quienes no tienen el mismo mercado y la misma forma de exponerse a través de plataformas reconocidas en el medio; sin contar con que la diferencia salarial es bastante significativa en comparación con el fútbol profesional masculino.

Como ya se había mencionado, el fútbol es transversal en nuestra sociedad, involucra muchos factores que hacen de este deporte, el más reconocido y visto a nivel mundial. Una labor dedicada desde lo económico, institucional y sociocultural, hará que el fútbol femenino sea reconocido y valorado en nuestro país. Finalmente el foco principal es el deporte, el fútbol como un espectáculo sin distinciones de raza, edad, sexo o ideología; se trata de una pasión de la que todos pueden ser partícipes.

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