<strong>Llenar el álbum</strong>

Llenar el álbum

CRÓNICA

El Álbum Panini del Mundial de Fútbol 2022 está disponible en Colombia desde hace casi un mes, y somos muchos quienes nos aventuramos a la odisea de llenarlo, bien sea por gusto o por colección, ya sea poco a poco o “de un solo tacazo”, pero ¿Qué tan difícil es llenarlo?

Cada cuatro años la “fiebre mundialista” se apodera de una gran cantidad de adeptos, quienes no solo disfrutamos de los partidos de la Copa Mundial de la FIFA, sino de todo lo que esta conlleva, y en esto indiscutiblemente está llenar el álbum. 

 

Y es que desde el Mundial de México 1970, la empresa italiana, Panini, ha sacado a la venta estos libros para llenar de fichas, y desde entonces completarlo se ha vuelto una hermosa tradición que comparten los futboleros de todas las edades a lo largo y ancho del globo.

 

El Panini Big Tech arrojó los siguientes datos en un estudio que posteriormente fue  publicado por el diario La República, para que así nos hagamos una idea de este álbum:

  • Un 82% de los colombianos está pensando en llenarlo.

  • El 62% de los colombianos alguna vez ha llenado algún álbum del mundial. 

  • Colombia es uno de los países que más barato vende los sobres de fichas.



Si bien, muchos han desistido de la tradición por la inflación, la compleja situación económica y la no presencia de la Selección Colombia o porque simple y llanamente “sale muy costoso”, “así no es lo mismo” o “no les da la gana” y ya. Yo no desistí y por esta razón comparto la experiencia del proceso esperando a quien me lea, se anime o desista de hacerlo.

 

La preventa de la caja de sobres de fichas estaba dispuesta para finales de agosto y la presentación al público de todos los productos para el 7 de septiembre. Sin embargo, y aún no sé cómo, desde mediados del mes pasado ya se podían oír los perifoneos del “Panini, Panini, Panini” en el centro de la ciudad. 

 

Al principio solo se vendían fichas sueltas a altos precios o sobres sellados, pero después de la venta del 28 de agosto del periódico El Tiempo, que traía el álbum gratis (cómo cada cuatro años y del cual yo me vi beneficiado), se disparó la venta de los productos, la cantidad de gente que los comercializa y las ganas de todos de llenarlo.

 

Para completarlo hay 646 espacios vacíos, destinados para 576 jugadores, 32 escudos, 30 fichas especiales y 8 de Coca Cola, esto para la edición del álbum que llegó a Latinoamérica, y teniendo en cuenta que para esta versión no vienen fichas de selecciones, y que las llamadas nuevas “fichas extra” son opcionales. 

 

Estas láminas son fotografías en movimiento de veinte jugadores distintos, rockies o leyendas y vienen en versión básica, de bronce, plateado o dorado. Entre los jugadores que tienen su lámina en esta versión se encuentran Lionel Messi, Cristiano Ronaldo y Neymar, entre otros.

 

Panini, en su página web y redes oficiales, comunicó que los Stickers extra no hacen parte de las láminas adhesivas, son solo coleccionables, y los revendedores ya estarían comercializando versiones falsificadas, con lo que afectarían la colección 100% original.

Comprar la caja de 104 sobres (en los que vienen generalmente cinco fichas, a menos de que le salga una extre) se ha vuelto una tradición reciente en algunos aficionados, pues creen que así les resulta más fácil y rápido completarla, otros dicen que esto mata la esencia paciente del intercambio, son opiniones. 


Pero la caja está disponible a la venta en las principales cadenas de mercado, y solo usted decide si comprarla o no, para lo que tendría que gastar unos 360000 COP y en teoría, más no en la práctica, completaría un 80% de la tarea. Yo me aventuré y la compré, con la mala fortuna de que al destapar todos los sobres tenía más de 100 figuras repetidas.



Aquí es donde viene lo bello, el intercambio, la interacción y la negociación con los socios o las socias, los parceros y las parceras que también tienen repetidas. Hasta aquí todo bien, jugador por jugador, estadio por estadio y escudo por escudo, etc. Todo pintaría “melo” en cuanto no se diera la pregunta ¿Y si todavía tengo repetidas? 


Pues ahí es donde hay que meterse la mano al bolsillo para comprarlas una a una, y ojo, depende del tipo de ficha para el precio. Así que me encaminé de cabeza y sin casco a la experiencia.


¿Cuánto vale llenarlo?

En un estudio realizado por la periodista Daniella Rodríguez y publicado por el diario La República, se dice que llenarlo tendría un costo desde 1190000 COP hasta 4095000 COP, lo que dependería de con cuantas personas cambia stickers o si no lo hace con nadie.


Consultando precios en los distintos sectores en donde se comercializan ‘las monas’ en Bogotá, me encontré a Don Rafael, o ‘Don Panini Mayor’, cómo lo llaman en “el sector de los bancos de Kennedy”. Él es un veterano en el tema y un experto en la materia, pues lleva ocho mundiales seguidos saliendo a hacer negocio con el Mundial, al principio solo, luego con sus hijos y ahora con la tercera generación de ‘panineros’, cómo él los llama. 


Don Rafael me dice que cambia, tres fichas por una si es de la misma “familia”, que el jugador lo deja a 700 COP, el escudo a 4000 COP, las especiales a 5000 COP y el paquete de las de Coca Cola a 25000 COP y que las extra dependen del estilo y del jugador. Claro está que si trae una lista larga se puede negociar para “salir de eso más rápido”. 


Y si quisiera llenarlo por todo lo alto, las fichas extra básicas van desde los 15000 COP a los 20000 COP, las de bronce de los 20000 COP a los 40000 COP, las de plata de los 50000 COP a los 80000 COP y las de oro de los 100000 COP hasta los ¡¡¡400000 COP!!! (dependiendo del jugador).


Entremos en materia

Supongamos que usted no alcanzó a conseguir el álbum gratis que salía en El Tiempo y quiso comprar el pasta dura que vendían en la calle o en los mercados de cadena (35000 COP) y se antojó del forro de plástico (5000 COP), y aparte de todo esto compró la caja (360000 COP). 


Imaginemos que usted corrió con dos suertes, la buena de que no le salieran repetidas (que no pasa) y la mala de que solo le salieran jugadores (que tampoco pasa). Así que le harían falta las más costosas, todas las especiales, más todos los escudos, y de paso quiso conseguir de una vez las que salen en las botellas sin azúcar de Coca Cola, sin tener que comprarlas, y aún así, le faltaría comprar todos los jugadores que le faltan (56). 


Para que pueda pegar todas estas tendría que bajarse de 342200 COP, digamos que 330000 COP, si usted es buen negociante, A vuelo de pájaro u ojo de buen cubero, usted en promedio, por bien o mal que le fuera para llenar el álbum tendría que gastar de 742200 COP a 690000 COP, aproximadamente y si quisiera una lámina extra en cada versión del jugador más costoso serían unos 540000 COP, o sea más de 1200000 COP en total. 


Aunque según una entrevista del diario La República al vicepresidente ejecutivo de Panini en Latinoamérica, Luis Felipe Gallego, la inversión mínima para llenarlo es de 728000 COP, esto sin tener en cuenta las extras.


En mi experiencia personal llenando más de cuatro álbumes, consiguiendo el actual gratis, y comprando la caja, además de varios sobres sellados, puedo decir que lo mejor en primera medida es cambiar fichas 1×1 con sus contactos, gozar de su progreso y el de los demás, y ya en últimas pegarse la rodadita por su ciudad para recurrir a los comerciantes de Panini y negociar con ellos. 


En mi caso, estimo que gasté unos 750000 COP, y si bien entiendo que no a todos les gusta o que no todos tienen la posibilidad de hacerlo, en lo personal siento que la experiencia vale completamente la pena. Para muchos, incluyéndome, la sensación de abrir un sobre es comparable con la que siente un niño abriendo un regalo de navidad ¿Acaso nunca ha sentido eso con ninguna otra cosa?

 

Las cartas están sobre la mesa, ya sabe más o menos a cuanto sale, yo ya le conté mi experiencia y usted ya me leyó. Está en sus manos si se pega, si se sigue pegando, si se deja de pegar, o si definitivamente no se va a pegar con nosotros a la maña de llenar el álbum.

Te invito a conocer todo el trabajo, que contiene no sólo la crónica, sino también una noticia, una entrevista, un reportaje, un artículo de opinión y una infografía.