La vida animal a disposición del humano

La vida animal a disposición del humano

A lo largo de la historia de las industrias y grandes empresas de estética, farmacología y belleza se desconoce la oscura realidad de aquellos productos que son usados por miles de consumidores Cada año. miles de animales se ven forzados a sufrir maltratos, tras ser llevados a laboratorios para hacer pruebas químicas en ellos. Todo por cumplir aquellos estereotipos impuestos por la sociedad, miles de animales son sacrificados y torturados. es importante saber que un gran porcentaje de los consumidores no conocen su verdadero origen, muchas personas consumen productos que han sido testeados en animales y en la mayoría de los casos. desconocen este proceso o simplemente no son conscientes del daño que ocasionan y de cómo esto puede afectar el ecosistema a largo y corto plazo.

Por: Nicolás Alexander Roa Martínez

Una cara de la moneda dejada muy atrás, que intenta ocultarse, pero cada día se vuelve más grande, como dirían los mismos empresarios, un mal necesario. A pesar de que La Ley 2074 de 2020 establece las sanciones y multas por maltrato animal. “Por la cual se prohíbe en Colombia la experimentación, importación, fabricación y comercialización de productos cosméticos, sus ingredientes o combinaciones de ellos que sean objeto de pruebas con animales y se dictan otras disposiciones.”, estos experimentos son ignorados, una mancha que se borra en un implacable legado de una economía en crecimiento, con sed de dinero.

Tomada de: Ecología Verde

En los últimos años, el uso de modelos animales para la experimentación se ha incrementado considerablemente en Colombia: son los monos, conejos, perros, ratones, aves, conejillos de india o cobayas los animales más usados por las industrias cosméticas y farmacológicas en Colombia, para realizar en ellos los diferentes ensayos de sus productos, esto solamente es en un país donde su economía proviene de otros recursos.

La vanidad del ser humano es evidente cuando de otro ser vivo se trata, pero no solo es la vanidad, es un problema social llamado avidez donde siempre se quiere más sin importar las consecuencias que pueden llegar a tener dichas ambiciones del ser humano, así como lo son los recursos naturales que son ignorados sin saber el gran daño y consecuencias que nos traerán a todos los seres vivíos, pero si no nos importa nuestra misma especie otra sí que menos nos cambiara la excepcionalidad que nos hace diferentes, “la racionalidad.”

El otro lado de la moneda es muy distinto a la finalidad de la industria y comercio, es un uso que ha sido forzada por la necesidad y supervivencia que ha puesto en convicción los avances científicos del ser humano, es de suma importancia mencionar las otras utilidades que se la han dado a los animales en la historia del ser humano, superaciones y avances de diferentes problemas que han evidenciado al ser humano en peligro tal como pandemias, epidemias, enfermedades, infecciones etc. el aporte de los animales en la búsqueda de una vacuna, antibióticos, pastillas etc.

Según La sociedad Española de Virología, las pruebas en animales en ámbitos científicos es de igual forma una utilización y superioridad por parte del ser humano, se deja de lado la vanidad y consumismo por probar en animales fármacos que ayuden al ser humano a afrontar peligros biológicos, gracias al testeo animal la medicina ha podido avanzar y evolucionado para brindar herramientas cuando la humanidad se ha visto en peligro, Si algunas de las vacunas o medicamentos que se desarrollaron contra el coronavirus resultaron efectivos, fue gracias a los científicos, y a los 61.389 animales sacrificados , de los cuales el 89,5% fueron ratones, 7,3 % hamsters, ratas en 1,5% y menores porcentajes otros animales de experimentación. Solo en Alemania durante el desarrollo de vacunas contra el Covid-19.

La mayoría de la comunidad científica sigue defendiendo la experimentación animal, ya que muchos de los logros de los últimos ciento cincuenta años han sido posibles gracias a ella, la vacuna contra la polio, el desarrollo de la anestesia, etc. Es en este punto en donde las posturas tienen algo en común, una pregunta que es reflejo de lo que es el humano ¿La vida animal a disposición del humano?, Sin importar las finalidades del uso de los animales es más que claro. ¿Somos nosotros más que los animales?, ¿Cuál es la solución a la prueba en animales? La respuesta es clara, solo falta el consentimiento humano.

El cultivo celular es el proceso mediante el que células, ya sean células procariotas (Células que no tienen núcleo definido y ni orgánulos rodeados por membrana. El ADN usualmente está en molécula circular) o eucariotas (células cuyo citoplasma puede hallarse un núcleo celular que contiene el material genético), pueden cultivarse en condiciones controladas. En la práctica, el término «cultivo celular» se usa normalmente en referencia al cultivo de células aisladas de eucariotas pluricelulares (Un organismo pluricelular es aquel que está constituido por dos o más células), especialmente células animales. Es de esta forma como se quiere terminar con el testeo animal, es una herramienta que brinda las mismas características de un conejo, perro, mono, ave, etc. y sus beneficios aportan a las finalidades investigativas de los laboratorios, Son bastante económicos y no requieren grandes inversiones de espacio. Las células son fáciles de mantener, y pueden crecer a altas densidades rápidamente. Es fácil trabajar con células y se pueden diseñar experimentos con múltiples réplicas para diferentes usos.

La ciencia en su evolución ha creado los cultivos celulares que tienen como finalidad acabar con el uso de los animales para el desarrollo de la vida humana. sin importar su finalidad, es decir, que los animales sean únicamente un reino que esté en equilibrio consigo mismo. Es cuestión de tiempo y cambio de pensamiento por parte de las grandes industrias y farmacologías, la solución ya está, es hora de empezar el cambio y respetar la vida animal.

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La Agencia Central de Noticias de la Universidad Central es un proyecto que integra la teoría y la práctica en el ámbito del periodismo. Es un espacio de experimentación y proyección social de la comunicación, que se gestó en el programa de Comunicación Social y Periodismo en el año 2000.