Por: Johana Milena Asela Bolivar – jaselab@ucentral.edu.co
El sistema de salud en Colombia atraviesa uno de los momentos más críticos de los últimos años. Aunque la cobertura ha crecido, múltiples actores coinciden en que la calidad, la oportunidad en los servicios y la sostenibilidad financiera están cuestionables. Las entrevistas realizadas a congresistas y representantes de organizaciones de pacientes cuentan la realidad que hay en el regimen actual, la salud dejó de funcionar como un derecho y funciona en muchos casos, como un modelo ineficiente y lleno de barreras.
Financiación insuficiente y mala gestión
Uno de los puntos más repetidos en las intervenciones es el desequilibrio financiero. Según algunos miembros del congreso, como Carlos Julio González Villa del partido Cambio Radical, “La columna vertebral del problema hoy, del modelo y del problema de la crisis que hay en materia de salud hoy en el país está relacionado con la financiación del modelo. La unidad por capitación, la orden de la Corte Constitucional que es revisar la unidad por capitación si es suficiente para cubrir la salud de los colombianos. Y en segundo lugar, obviamente la transición que estamos viviendo con cierta incertidumbre acerca de cuál es el modelo que se va a adoptar”, y el representante a la cámara por el partido Centro Democratico, como José Jaime Uscátegui señalan que “el problema no es la falta de recursos, sino una mala gestión y poca eficiencia en su ejecución” .
La población colombiana, son los más afectados en financiación a un nuevo regimen de salud, en especial las comunidades más vulnerables, otros expertos en salud, como Luz María Agudelo, coordinadora del equipo programatico de la campaña presidencial de Sergio Fajardo, advierte que el sistema pierde grandes cantidades de dinero por corrupción, reprocesos y desperdicios, afectando directamente la vida de los pacientes. Incluso, Denis Silva, vocero de pacientes Colombia, dice que un sistema de salud desfinanciado es un sistema que no atiende la salud de los colombianos, y señala que hay que erradicar la corrupción, fomentar la eficiencia y evitar los desperdicios, para así poder avanzar en el sistema de salud.

Intermediación y fragmentación del sistema
La Ley 100 de 1993 es la norma que reformó por completo el sistema de seguridad social en Colombia y sentó las bases del actual sistema de salud. Surgió como respuesta a un modelo fragmentado y cero igualitario, donde millones de personas no tenían acceso oportuno a servicios de salud. Con esta ley se creó el Sistema General de Seguridad Social en Salud, que introdujo las EPS y dos tipos de afiliación, el régimen contributivo para quienes pueden pagar cotizaciones y el régimen subsidiado para la población vulnerable. El objetivo principal de la Ley 100 es garantizar una cobertura más amplia, equitativa y sostenible en salud, pensiones y riesgos laborales. Entender esta ley es clave para analizar eln funcionamiento del sistema de salud colombiano y sus desafíos actuales.
Por eso, Martha Lisbeth Alfonso, representante de la coalición Alianza Verde y Pacto Historico, coincide en que la Ley 100 creó un sistema fragmentado donde las EPS intermedian el pago y operan como entidades financieras más que como garantes de la salud. La representante, asegura que esta intermediación impide que los recursos lleguen a quienes realmente prestan los servicios, lo que ha generado un colapso progresivo en hospitales y clínicas públicas .
Este diseño de salud, no solo fragmenta la atención, sino que crea retrasos en pagos, cierres y una cadena de deudas que afecta especialmente a zonas rurales y dispersas.

Barreras de acceso: citas tardías, falta de especialistas y medicamentos escasos
Este es uno de los microproblemas más visibles para la ciudadanía, son estas barreras de acceso que se han convertido en muchas trabas, lo cual ha llevado a una baja calidad de vida para muchos ciudadanos, las demoras en citas con especialistas, la falta de medicamentos y muchas veces una mala atención.
Representantes como Juan Carlos Wills del partido Conservados, señala que las demoras en asignación de citas con especialistas, pueden tardar de tres a cuatro meses y profundiza la crisis de atención. A esto se suma la falta de especialistas en amplias regiones del país, lo que obliga a los usuarios a recorrer largas distancias o esperar semanas por una valoración, “Necesitamos capacitar, que se acabe esa mafia que hoy existe dentro del sistema médico, para que haya más especialistas y podamos abrir el escenario, para que los médicos generales puedan ir a capacitarse y formarse y, por supuesto, el tema de medicamentos, no puede haber tanta mafia interna, frente al tema de los medicamentos”.
Otro problema grave es la escasez de medicamentos, denunciado particularmente por Lina María Garrido, Representante a la cámara por el partido Cambio Radical, quien advierte que hay niños con enfermedades huérfanas o cáncer que han perdido acceso a tratamientos esenciales debido a decisiones administrativas y fallas del sistema: “Es lamentable, es cruel, ver hoy a mamás lamentando la muerte de sus hijos por falta de medicamentos. Niños que tenían enfermedades huérfanas y que no pudieron acceder a medicamentos, que no le siguieron dando sus tratamientos, ver hoy niños que padecen cáncer que por una resolución que sacó el Ministerio de Salud el 28 de diciembre del año pasado, no pueden acceder a medicamentos que durante mucho tiempo fueron los que le garantizaron una mejor calidad de vida y que tengan esos niños que volver a la UCI. Que hoy la falta de tratamiento, de citas con especialistas, se demoren tres veces más, que las tutelas hayan se hayan crecido en un 60%, la gente realmente está sufriendo mucho”, afirma .

Crisis de confianza entre EPS, prestadores, Estado y pacientes
La falta de reglas claras, cambios repentinos en el modelo y tensiones políticas han quebrado la confianza en el sistema. Para expertos como Luz María Agudelo, reconstruir la confianza exige un gobierno serio y actores que prioricen el bien común sobre los intereses particulares. “Primero tenemos que tener seguridad jurídica, reglas claras, un gobierno serio, riguroso, responsable que sea capaz de dialogar, trabajar con todos los actores con una premisa fundamental. Privilegiamos siempre el bien común, el bien de las mayorías y los objetivos del sistema de salud, que son garantizar, mejorar la salud y atender la enfermedad de los usuarios por encima de los intereses particulares. Con esa premisa, si todos estamos de acuerdo, respetaremos a cada uno de los actores, ajustaremos sus funciones y tendremos sistemas de vigilancia y control de manera cooperada con los actores” afirma María Agudelo.
Las organizaciones de pacientes también denuncian que, a pesar de ser el centro del sistema, los pacientes no tienen voz en las decisiones. Según Alejandra Toro, la falta de diagnósticos oportunos y de acceso inmediato a tratamientos sigue siendo el “núcleo del problema” para quienes enfrentan enfermedades crónicas y de alto costo. Tambien señala la importancia en la toma de decisiones con los pacientes en cuanto a politicas publicas, “porque es que el paciente es el que conoce realmente lo que le pasa en todo el journey de su enfermedad, de su presunción diagnóstica, lo que sufre un paciente, el único que de verdad lo sabe es el paciente (…) allí deberían estar los pacientes, no para firmar, sino desde el principio para que puedan tener voz y voto en ellas y tomar decisiones de manera conjunta con los tomadores de decisiones.”

Para concluir, el sistema actual de saud, requiere soluciones profundas y concertadas, los microproblemas del sistema colombiano, como financieros, administrativos, operativos y políticos, están profundamente entrelazados. La reforma, sea cual sea, no podrá resolverlos si no se aborda de manera integral, como el fortalecimiento de la atención primaria, la corrupción de por medio, la financiacion del sistema, la participacion de los pacientes en decisiones de politicas publicias, la garantia de acceso oportuno a diagnosticos, especialistas y medicamentos, entre otros. Colombia tiene la oportunidad de reconstruir un sistema centrado en la vida y el bienestar de la gente. Pero para lograrlo, se necesita menos confrontación política y más trabajo técnico, transparente y basado en evidencias.
Esta investigación hace parte de una propuesta transmedia que busca conocer las opiniones sobre el regimen actual de salud en Colombia, y sus distintos problemas que hacen parte de ella. La investigación no termina aquí, quienes deseen profundizar, pueden acceder al video y al programa de Concéntrika al Oído donde se amplían las distintas opiniones y se ofrecen reflexiones complementarias al texto.
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