Bogotá, a pocos pasos de la muerte.

Bogotá, a pocos pasos de la muerte.

Por: Daniel Cárdenas Leal

En la actualidad la ciudad sigue pasando por una gran crisis de inseguridad, que viene de generación tras generación, al paso de los años los índices de violencia, delincuencia y accidentalidad siguen al tope.

 

Tan solo en el mes de septiembre ocurrieron algunos hechos lamentables que siguen sembrando terror en los ciudadanos… y nos pone en una zozobra diaria, de si salimos, volveremos con vida a nuestros hogares, o incluso nosotros mismos querer llegar a ponerle fin a nuestra vida.

 

El pasado 21 de septiembre del 2022, en horas de la madrugada, sobre la 1:30 a.m se registró un misterioso accidente de un automóvil Chevrolet Aveo de color rojo de placas RMW 778, fue encontrado por un habitante del sector del Salto de Tequendama, quien no dudo en llamar a las autoridades y ponerlas al tanto del caso.

 

Al momento en que las autoridades llegaron al lugar de los hechos, en el Km 8 + 500, vía que conduce de Bogotá a Mesitas del Colegio. Se descartó que fue un accidente de tránsito, ya que no se encontraron indicios de frenadas, o derrames de algún líquido en la carretera.

Otro indicio fue que el conductor tuvo un microsueño el cual las autoridades no descartaron por la hora en la que se encontraba transitando el vehículo por el sector.

 

Al paso del tiempo, los bomberos de San Antonio de Tequendama y Soacha estuvieron algunas semanas en el sitio, ya que, por condiciones climáticas, se les dificultó en un principio realizar labores de búsqueda y rescate. 

 

Fueron bastantes horas de búsqueda para dar con el paradero del vehículo que alcanzó los 200 metros de la carretera. Teniendo en cuenta que no se encontraron los cuerpos de los posibles pasajeros.

 

A los pocos días del accidente, tras algunas investigaciones y hallazgos del caso, las autoridades lograron identificar al hombre que iba conduciendo el automóvil. Se trataba de Gerardo Segura.

 

Tras unas semanas de investigación en el caso, se fueron descubriendo nuevas hipótesis, ya que al principio se creía que el conductor iba con su pareja, debido a que el auto se encontraba registrado a nombre de la mujer en la ciudad de Bogotá, pero no hubo mayor información de los ocupantes del carro hasta ese día.

 

Puesto que, se continuaron las búsquedas, no de dos cuerpos, si no de uno solamente, ya que, tras nuevos descubrimientos del caso, se descartó que el conductor viniera con acompañante, así mismo de que cayó al abismo.

 

Los días pasaban y la noticia seguía circulando por algunos medios de comunicación, como lo es City Noticias y el periódico El Tiempo. Se dio a conocer la nueva hipótesis del caso tras no hallar los cuerpos. Se pensaba que posiblemente Gerardo Segura, logró saltar antes de caer al abismo.

Lo que nos lleva ar pensar que no siempre la violencia o el peligro viene por parte de terceros, sino hasta por nosotros mismos…

 

En Bogotá siempre existió la violencia, e inseguridad en las calles, desde los transportes privados hasta los públicos. Hoy en día ningún ciudadano puede transitar con seguridad en alguno de ellos, ya que, nadie nos garantiza que vamos a llegar a salvo a nuestros destinos.

 

Es aterrador pensar que tan pronto salimos de casa, quedamos expuestos a tantos peligros… desde robos, hasta secuestros, violaciones e incluso la muerte.

 

El caso más reciente de intolerancia surgió en el articulado de transmilenio, todo por un simple pisón de un usuario hacia un extranjero, quien ofendido por el pisón le exigió al joven arrodillarse a pedir perdón, a lo que el joven se negó sin llegar a imaginar que por no haber hecho lo que el hombre le había dicho lo llevaría a la muerte.

 

Además, insisto en que la inseguridad se vive en todas partes, no estamos seguros ni en nuestros propios autos.

 

Cómo es posible que hace unas semanas, por la avenida Boyacá, al frente del centro comercial, el Edén, en pleno semáforo por medio de redes sociales, circuló un video donde sé ve como un grupo de atracadores, asaltan varios carros particulares, rompiendo los vidrios y bajándolos del vehículo.

 

¿Realmente la alcaldía hace algo por nuestra ciudad?, alguna vez intentó poner en práctica tantas cosas que suelen decirnos para ponerle fin a la inseguridad que vivimos a diario nosotros los ciudadanos… o nos seguirán vendando los ojos con la vieja frase “Bogotá está en sus mejores épocas”.

 

Realmente llegará la paz para los ciudadanos en algún momento de la vida…