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El rock que habita Bogotá: creación colectiva y resistencia independiente

El rock en Bogotá dejó de ser sólo música para convertirse en una forma de habitar la ciudad. Hoy es una escena que crece entre bares, garajes, estudios caseros y festivales independientes; un territorio en construcción permanente donde convergen autogestión, creatividad colectiva y la urgencia de narrar lo que no siempre cabe en los discursos oficiales. No es sólo un género, es una comunidad que resiste al silencio y se mantiene en una constante reinvención que permite hacerse escuchar desde los márgenes, pero más específicamente desde las calles de la fría capital.

Escrito por: Sara Juliana Rivera Cely. sriverac2@ucentral.edu.co

Aunque hoy grabar, distribuir música o llegar a nuevos públicos es más accesible gracias a las plataformas digitales, también es necesario resaltar que para muchas bandas bogotanas el desafío sigue intacto. Permanecer activas, consolidar una audiencia y acceder a escenarios continúa siendo un camino exigente que, en la mayoría de los casos, comienza desde la autogestión. En ese contexto aparece Pez Errante, una banda que refleja el esfuerzo de quienes construyen rock al margen de las grandes industrias, sosteniéndolo desde la independencia y la creación constante.

De Fusagasugá a Bogotá: el origen de Pez Errante

Pez Errante surgió en 2019, en un momento cercano a la pandemia, cuando la pausa colectiva llevó a muchos artistas a replantearse su forma de crear. Más que un nuevo proyecto, fue una decisión consciente de volver a la esencia de hacer música. Su vocalista y compositor, Gus Barrera, encontró en el rock desde su adolescencia, una forma de cuestionar lo establecido y de darle sentido a lo que lo rodeaba. Aunque creció acompañado de otros géneros, como el vallenato, fue el rock el que lo impulsó a aprender guitarra, escribir canciones y formar proyectos propios. 

Pez Errante: Banda de rock de Bogotá

Tomado de: Radiónica

Con letras cargadas de metáforas y un lenguaje emocional directo, Barrera consolidó una propuesta que busca conectar con el público desde lo auténtico y lo humano. La banda se consolidó después de que anteriores agrupaciones llegaran a su fin. Sin embargo, el deseo de crear algo auténtico llevó a Gus a componer nuevas canciones y, tras un intento inicial de mantenerlas en formato acústico, encontró que esas composiciones tenían la fuerza suficiente para convertirse en una propuesta de rock.

Así, junto a Gio Salamanca en la batería y “Mono” García en el bajo, Pez Errante comenzó a tomar forma. Más que un proyecto profesional, la banda se fue estructurando como una familia unida por años de amistad, aprendizajes compartidos y una visión común sobre la música.

Una escena construida desde lo independiente

La escena del rock en Bogotá se define por su diversidad y su capacidad de autogestión. No responde a un sólo camino, debido a que algunos músicos recorren bares escondidos en rincones de la ciudad, otros organizan sus propios eventos y muchos combinan la música con trabajos paralelos para sostener los costos de grabación, ensayos o movilización. En este panorama, para proyectos como Pez Errante, la independencia deja de convertirse en una simple postura creativa, para ser una condición necesaria ante la ausencia de circuitos formales y apoyos constantes.

Aunque Bogotá cuenta con escenarios emblemáticos como Rock al Parque (festival pionero desde 1995 y referente para el surgimiento de otros eventos musicales), o lugares como The Bonfire, Ace of Spades y Ozzy Bar, no todas las bandas logran acceder con facilidad a estos espacios. Muchas deben construir sus propios circuitos, gestionar eventos independientes, convocar público desde redes sociales o aliarse con otros grupos para compartir gastos y visibilidad. Esta dinámica, aunque exigente, ha consolidado un fuerte sentido de comunidad dentro de la escena rockera, permitiendo que proyectos emergentes permanezcan activos, incluso sin garantías económicas estables.

El papel de la comunicación y la imagen en la escena

El rock contemporáneo debe superar barreras que van más allá del sonido, sin que este pierda su importancia central. La presencia digital, la narrativa visual y la manera de contar la historia de una banda y el concepto detrás de la misma, se han vuelto elementos fundamentales. Por esta razón, Concéntrika Medios consultó a Fabián Parrado, comunicador social, músico y creador de contenidos para agrupaciones musicales, quien demuestra cómo el rock actual también implica gestionar redes, diseñar elementos visuales para los conciertos, producir videoclips y construir una identidad gráfica coherente.

La escena bogotana exige que las bandas compongan canciones, pero que al mismo tiempo, desarrollen estrategias para conectar con audiencias, circular su música y sostener una imagen sólida. Plataformas como YouTube, Instagram o TikTok han permitido que nuevas generaciones conozcan propuestas locales, pero también han aumentado la competencia y la necesidad de diferenciarse en un entorno saturado.

Bandas emergentes: nuevas voces del rock capitalino

Además de Pez Errante, Bogotá es hogar de múltiples agrupaciones que exploran variantes del rock y dialogan con otras corrientes musicales. Entre ellas se encuentran:

  1. Una Noche en Bogotá: como destaca la emisora líder de rock, rap y sonidos colombianos, Radiónica, esta banda fusiona el indie rock alternativo con letras que retratan la vida urbana, la nostalgia y los vínculos afectivos. Surgió además con un propósito desafiante, cautivar a un público exigente en la capital, ávido de experiencias musicales que ofrezcan sonidos verdaderamente distintivos.

Tomado de: Colectivo Sonoro

  1. MadTree: es un proyecto musical que nació en 2013, fusionando rock alternativo con elementos progresivos y concibiendo el arte como una herramienta de comunicación a través de capas instrumentales y atmósferas introspectivas. La banda es reconocida por álbumes como “Alquimia” y “Andomedario”, y ha destacado en escenarios de renombre como Rock al Parque y Vive Latino México 2019, además de abrir el concierto de Slash, icónico guitarrista de Guns N’ Roses, en el Royal Center el 26 de enero de 2024.

Tomado de: Canal Trece

  1. Neo: es una propuesta contemporánea que surge entre finales de 2022 y comienzos de 2023, incorporando influencias del rock de los 90 y apostando por una estética visual retro capaz de evocar nostalgia en su audiencia. La banda busca llevar al escenario los momentos que marcan el crecimiento de los oyentes y mostrar cómo un género como el rock se hereda a través de vinilos, historias familiares o bandas que acompañan experiencias significativas de la vida. Esta agrupación colombiana ha participado en diversos circuitos de rock universitarios, como Vibra Rock, y se ha destacado por sus presentaciones de Rock Sinfónico acompañado de distintas orquestas. Su más reciente versión de este formato, organizada por la Universidad Central e Idartes, se presentó en el marco de Rock al Parque 2025, el 20 de junio.

Cortesía de Neo

Estas agrupaciones comparten un rasgo fundamental, y es la autogestión como herramienta para producir, grabar y promocionar su música. Aunque aún consolidan su espacio dentro de la escena, representan una generación que prefiere construir comunidad en lugar de competir, apostando por la colaboración y el intercambio creativo como motor de su crecimiento.

Desafíos y permanencia

Hoy, el rock en Bogotá convive con géneros de amplia masividad como el reguetón, el pop urbano o la música electrónica. No se trata de una competencia directa, sino de generar nuevas formas de habitar el arte, encontrar públicos dispuestos a escuchar y mantener vivo un discurso que sigue vigente y que nunca va a morir. Para muchos músicos, el desafío no se trata únicamente de lograr reconocimiento, sino de sostener emocional y económicamente un proyecto artístico en medio de la precariedad y la incertidumbre.

Pez Errante y otras bandas afines demuestran que el rock local no se mantiene vivo únicamente por la nostalgia, sino por una búsqueda constante de significado y conexión con quienes escuchan. Bogotá sigue siendo un lugar de convergencia para músicos que apuestan por la creatividad, la autogestión y la colaboración como forma de construir escena.

De esta manera, el rock en Bogotá puede entenderse como una escena heterogénea, construida a partir de luchas individuales y esfuerzos colectivos que, aunque en ocasiones quedan por fuera del mercado mainstream, continúan alimentando una identidad cultural viva dentro de la ciudad. Entre la planeación, los cables en el suelo, las horas de ensayo y las tarimas que muchas veces nacen desde la improvisación, las bandas transforman el género para volverlo habitable en nuevos lenguajes, plataformas y diversas formas de resistencia.

Si quieres profundizar en esta investigación y conocer el rock desde diversas miradas, puedes acceder al informe completo a través del programa Concéntrika al Oído y al video publicado en YouTube. Allí se amplían las reflexiones de Gus Barrera (Pez Errante) y Fabián Parrado, quienes conversan sobre la autogestión, la comunicación y los desafíos de hacer rock en la Bogotá contemporánea. Encontrarás un análisis más extenso de sus experiencias, los caminos que han transitado y las apuestas que mantienen en movimiento esta escena.

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