Conexión CentralLa Toma V.6 (Reciclaje e Intertextualidad)

La Toma V.6 (Reciclaje e Intertextualidad)

MESA 2

En el marco de la sexta versión de “La Toma”, el ámbito de análisis e interpretación ha querido abrir un espacio para la circulación y socialización de conocimiento producido por las y los estudiantes. De esta manera, estos trabajos recogen una serie de ponencias desarrolladas por algunos estudiantes a lo largo del segundo semestre de 2009, que giran en torno a un fenómeno típico de la producción cultural y material de las sociedades contemporáneas: el mestizaje, la hibridación, el reciclaje y la transtextualidad.

PONENCIA 2: Las dinámicas de escritura y de lectura en el espacio público de la ciudad de Bogotá

El muro, simplemente es una pared compuesta de piedras y cemento y su función principal es dividir, proteger, aislar etc. Pero su papel puede toma relevancia con el transcurso del tiempo y de acuerdo al lugar en el que se encuentre. El muro de Berlín, por ejemplo, ocupó 165 kilómetros y partió a una nación y al mundo en dos durante más de 20 años, como cualquier construcción se fue desgastando y agrietando hasta llegar a necesitar reparaciones, y después de múltiples coyunturas políticas fue derrumbado en casi toda su totalidad, dejando tras de sí una serie de huellas en la geografía de la ciudad y en la sensibilidad de las personas que vivieron a sus alrededores, pero también en otras que ni siquiera lo vieron alguna vez en su vida.

El muro separa y puede recrear dos contextos distintos en cada una de sus caras, el encierro y el aislamiento simplemente es una de las experiencias que puede provocar. En el caso del muro de Berlín se tenía que vivir con los espacios grises llenos de tristeza que provocaba, con la sensación de hostilidad e impotencia que las personas tenían que soportar, era un muro que ocupaba el espacio y que fácilmente cumplía con ser parte del paisaje que encontraban las familias al salir de sus casas, pues probablemente era un lugar en donde los niños jugaban sin saber porqué se encontraba allí esa pared y sin entender porqué tenían que vivir y acostumbrarse a ver ese frío y desagradable paisaje todos los días frente a sus ojos.

Ahora, con el paso del tiempo hablar de un muro e incluso en Alemania donde tuvo tanto protagonismo es algo que para muchos puede carecer de significado hoy en dia, el mal del olvido nos puede hacer victimas nuevamente; vemos que en nuestra nación y en otras partes del mundo se vuelve a hablar de él como una posibilidad para resolver problemas sociales, étnicos y religiosos. Esto prueba la incapacidad de nuestra memoria para mantener el recuerdo vivo de nuestro pasado, sin embargo, este tipo de construcciones no posee de forma típica este tipo de connotaciones represivas y violentas en todas partes del mundo, para otras personas puede ser simplemente una construcción del espacio urbano sin ninguna trascendencia y de la misma manera sin  significado alguno.

EL MURO URBANO

Para el caso de nuestro territorio, espacio y diario vivir, el muro siempre ha estado en Colombia significándose de modo funcional, es decir utilitariamente en construcciones urbanas, pero de un tiempo para acá se ha convertido en un espacio con significado estético. Gracias a los movimientos urbanos de las ciudades europeas y norteamericanas  que utilizaban las paredes como espacio de comunicación y territorialización, las ciudades de Colombia se apropiaron de esta nueva implementación del espacio a través de distintos estilos y estéticas convirtiendo el silencio y la monotonía en espacios propicios para la comunicación.

El estilo de vida que se desarrolla en la ciudad nos ha acostumbrado a convivir con desplazados, limosneros, mujeres estilizadas, hombres igualmente reconstruidos, negocios improvisados, pero también con las grandes marcas del mundo globalizado. Sin embargo, todo el paisaje urbano no es asequible para cualquier persona, de modo que algunos tienen que recurrir  a los espacios disponibles o apropiados para su estilo de vida. Jóvenes que igualmente han sido desplazados de la cultura predominante emplean su imaginación para significar su sensibilidad, desplazados igualmente del día se refugian en la circunstancia ilegal que presta la noche, simplemente porque  a la luz del día ciertas actividades no se pueden realizar. Tal vez, desde este punto de vista, cierto tipo de personas sientan su vivencia en la ciudad como si estuvieran constantemente ante un Muro de Berlín que  los encierra, pero que también se vuelve un lugar en donde expresarse y nombrar lo innombrable del estilo de vida que los excluye a diario.

En este sentido, las personas que recurren a estas prácticas quedan clasificadas, y entre ellos mismos, aún sin conocerse, tienen ciertas características en común. Sus modos de acción en el espacio público son la huella de este tipo de apropiación, de escritura y de lectura. Igualmente, los muros de la ciudad se convierten en un nuevo medio masivo de comunicación para mostrar todo tipo de ideas, incluso publicitarias, por eso encontramos pinturas de protesta en el centro de la ciudad, o encontramos pinturas marcadas por el color al lado de un estadio de fútbol, o qué decir de los estilos libres cercanos a las universidades y de los muros ubicados en las zonas más transitadas por personas y vehículos que están repletos de carteles que anuncian los eventos culturales de la ciudad, o que sencillamente expresan lo más característico de los barrios del sur de Bogotá con contenidos musicales como el Hip Hop y el metal, quienes aprovechan y explotan este espacio urbano, tal vez por la misma connotación de las letras de sus canciones que tratan de temas urbanos.

La sobreexposición  de información que se plasma en el arte urbano está expuesta en diferentes zonas de la ciudad y sobresale tanto, que llama nuestra atención y provocan un desorden en la vida rutinaria de la sociedad, pues puede expresar la aparición de múltiples identidades que se piensan y actúan de otras maneras. Tales aspectos se expresan a la hora de pintar o utilizar los muros de la ciudad, pues según sus modos de vida, así mismo manifiestan tipos de narrativa, escritura y  contenido que no tienen que ver con las manifestaciones de otros grupos humanos populares. Aunque igualmente conviven a partir de reglas sociales y ocupan el espacio a partir de códigos comunes, tan integradores como desintegradores, protegidos y desprotegidos, generadores de conflictos y de armonía.

Si hiciéramos un recorrido por la ciudad, la zona sur occidental  conformada por todos sus barrios, es donde más abunda la pintura sobre muro donde se puede encontrar toda clase de estilos y mensajes alusivos al amor, la política, el deporte, la sociedad etc. Si continuamos hacia el norte existen vías principales como la carrera 10, la carrera séptima y  la avenida caracas que van enlazando  y articulado a la gente hacia la vivienda, las zonas de comercio o de distracción, pero en ellas veremos que se expresan distintos contenidos; graffiti de tipo político en la séptima, comunicaciones de tipo personal, arte callejero o firmas de graffiteros en la décima mientras en la caracas, vuelve el arte urbano de tipo político pero combinado con otros de tipo más violento y peligroso ya que esta avenida atraviesa distintas zonas de tolerancia. En este mismo sentido, un espacio singular es el centro de la ciudad, donde predomina muchísimo el mensaje de protesta frente a la política y el gobierno nacional, donde cabe resaltar que tal vez es el lugar más dominado por el orden que ejerce la policía y el ejercito, por lo mismo, hay zonas de difícil acceso para realizar estos actos, por ejemplo debajo de los puentes de la calle 26 con séptima, décima y caracas, en donde puede ser común encontrar el arte urbano y el mensaje de inconformidad que se expresa frente a algún problema como el de la educación pública.

Si continuamos con nuestro desplazamiento, hay una vía marcada con este estilo y que nos conecta con el norte de la ciudad; la conocida carrera 30, muestra ampliamente un estilo mucho mas artístico y detallado de pintura sobre muro con sus mensajes urbanos y sociales, hacia el norte de la ciudad la estética o la aparición de todos estos estilos se mantienen aunque no en la misma cantidad, pero sí con estilos innovadores y visualmente  agradables para la comunicación. En las paredes de la 116 con 19, hay varias expresiones que manejan una perspectiva increíble, incorporando parte del espacio público como elemento clave de la composición artística, o las paredes de la 82 con 15 con un estilo caricaturesco con mucho color y forma en sus trazos, o una pared de la 85 con séptima con unos espacios organizados y establecidos para pegar carteles, o la pared de la séptima con 65 donde un mural se convierte en un aviso comercial publicitario, estos murales tal vez fueron realizados por personajes con mas estudio y tal vez con un poder adquisitivo más alto, pero que también son afines a esta forma de comunicación.

La exploración significativa que permite este objeto urbano, nos presenta múltiples lugares, que conforman toda una red de comunicación moderna conformada por diferentes mensajes de política, arte, amor, protesta etc., cada uno contextualizado en su espacio, su experiencia y el sentido simbólico que comparten con los espectadores. Es el  muro esa pared de piedra y cemento, el cual se convierte en un texto abierto y da todo de sí, para ser una maquina productora de mensajes o un medio de desahogo, culturización, interconexión y protesta, y que de alguna u otra manera mantiene vivas esas memorias, y fortalece los lazos sociales de estos sujetos.

Todos estas características de las que hemos hablado, toda esta diversidad de estilos, toda esta exposición de arte callejero, toda la cultura generada alrededor de una pared han logrado que el muro tenga una evolución con el paso de los días y que muchos  grupos ya establecidos vivan de esta práctica, pues incluso  la publicidad y el arte ya han puesto los ojos en esta forma de comunicar sus mensajes, y ahora por eso nos encontramos con murales patrocinados con marcas como Marlboro en el centro de Bogotá, o Totto y Renault en la carrera séptima, o una crema de manos como Vasenol que utiliza la textura del muro para dejar más claro su mensaje y así, con muchas marcas  más, las cuales han encontrado en una pared, la forma de comunicar sus productos a todo su público de una manera más urbana, más artística e innovadora, precisamente en las calles en donde la gente ya establece en su diario vivir recorridos específicos y rutinarios.

Ahora bien si seguimos abriendo el espectro, nos podemos encontrar con muchas más  evoluciones y funcionalidades que se le han dado a una pared como por ejemplo ejercitarse en un muro de escalar o muros artificiales para el arte urbano e institucional, etc., éstas, y tal vez muchas más utilidades desconocidas por muchos se han creado a partir del muro, pero definitivamente donde ha tenido más relevancia es en el ámbito del arte popular.

Podemos concluir que la resignificación y reutilización aplicada en el muro ha generado que este elemento, medio o maquina productora, sea parte de nuestras vidas proporcionando gozo o asco, deshuso o uso, el valor, la desvalorización o la revalorización de una zona, finalmente es  un entorno  generacional que manifiesta los movimientos cíclicos que mantiene viva a la ciudad y es el testimonio de la actividad  material de sus habitantes.

Hecho por:

Daniel Landinez Avilan

Las dinámicas de escritura y de lectura en el espacio público de la ciudad de Bogotá