Conexión CentralDime lo que publicas y te diré que cargo tendrás.

Dime lo que publicas y te diré que cargo tendrás.

Suena a leyenda urbana eso de que: «fulanito no obtuvo el cargo que tanto deseaba por culpa de lo que publicaba en una red social» o que a «sultanita la despidieron por decir algo malo de la empresa donde trabajaba».

Sin embargo la cruel realidad es que la falta de criterio para usar una red social sumado a nuevas prácticas (discutibles quizás) del Departamento de Recursos Humanos en empresas muy reconocidas; dan un panorama muy claro del alcance que esta tomando el Social Media en decisiones tan importantes como la contratación de personal.

«Dueño de lo que callas, esclavo de lo que dices»

No es cuestión de autocensura como mucha gente se ha apresurado a decir cuando salen a la luz este tipo de casos. Es cuestión de coherencia entre el plano personal y el profesional; esa balanza es lo que más importará para potenciales reclutadores que ante la creciente búsqueda online de perfiles laborales más idóneos en todas las redes sociales donde se les pueda rastrear.

El reciente descubrimiento del proyecto Riot de la contratista del Pentágono: Raytheon, pone en evidencia esta realidad donde el cruce de información entre redes sociales hace prácticamente rastreable y hasta predecible a una persona a nivel personal, laboral y hasta económico.
Y si a nivel gubernamental ya comienza a explotarse esta forma de mineria de datos sobre cualquier ser humano; a nivel privado tarde o temprano se popularizarán estas metodologias para contratar personal realmente apto para el cargo que necesitan. Ni qué decir a nivel de investigación de mercados, pero bueno… no nos salgamos del tema.
La decisión de que una persona firme o no un contrato no lo determinará una hoja de vida o una entrevista personal; será el comentario vulgar que usted hizo sobre las nalgas de su vecina, la critica «constructiva» del peinado de La Reina de la Panela o la foto burlona del proyecto que su cliente supone que se le toma el debido respeto.

¿Y ahora quién podrá ayudarme?

Baáicamente usted mismo debe comenzar a ayudarse sin la intervencion de ayudas online «magicas» que le prometen limpiar su imagen (a cambio de un dinero) sin embargo el mejor «remedio» para ese mal que le aqueja es una dósis de sentido común, que le ahorrarán muchas explicaciones.
Sepa segmentar el tipo de red social para desenvolverse diariamente, utilice adecuadamente los filtros de privacidad y sea prudente sobre las fotografias o videos que publique, recuerde que la libertad de expresión no choca con la buena educación. Saber decir las cosas, saber como decirlas y saber a quiénes es que se las estamos diciendo y en donde,  es la clave para no «pecar» en las redes sociales.

Asi además de tener coherencia con respecto a como somos en la vida real, evitamos correr el riesgo de perder algo más valioso que un like o un follower: credibilidad, confianza y hasta contratos laborales.

Fuentes:

Por:

Giovanni Hernandez

Departamento de Publicidad
Carrera de Publicidad
Universidad Central