¿Puede ser Bogotá un amor a primera vista?

¿Puede ser Bogotá un amor a primera vista?

Por: Laura Carolina Sastoque Rodríguez, Camila Andrea Riaño y Daniela Ochoa Cardona

El haber perdido el asombro y por ende el disfrute por los espacios que habitamos en Bogotá, y las distintas formas de relacionarnos en ella nos ha llevado poco a poco a carecer de una cultura ciudadana positiva, llevando a Bogotá a ser la ciudad de todos y a la vez de nadie. Nuestro tema de estudio se basa en indagar sobre la mirada que tienen los extranjeros acerca de nuestra ciudad, desde por qué alguien decide escoger a Bogotá como su destino y lo que logra percibir en su recorrido por ella. Para ello decidimos entrevistar a Sebastián Johannes, de nacionalidad holandesa, quien por segunda vez, visita nuestra ciudad para poder deleitarse con todo lo que en ella podemos encontrar. 

Bogotá, Cycle the city, World´s Greatest Places 2022, así ha llamado y elegido la prestigiosa revista estadounidense Time a la Capital de Colombia, incluyendola entre los “destinos más extraordinarios” para explorar por su “encanto auténtico”. Bogotá aparece en los titulares este año por sus esfuerzos de sostenibilidad y ofertas culinarias de primer nivel. La capital ha agregado 52 millas de ciclovías a sus 370 millas existentes durante la pandemia, y la altitud de la ciudad (8660 pies sobre el nivel del mar) proporciona temperaturas frescas durante todo el año, lo que la convierte en uno de los lugares más llamativos para los turistas ciclistas del mundo especialmente a los de América del Sur. A principios de Octubre la Alcaldía de Bogotá ha lanzado un nuevo programa de bicicletas compartidas en cinco barrios, incluido el distrito histórico de La Candelaria, principal sitio turístico de la ciudad. El programa también ofrecerá bicicletas eléctricas y handbikes, mejorando la accesibilidad de la ciudad para personas con capacidades diferentes.

Que una prestigiosa revista como Time haya seleccionado a Bogotá en circunstancias extraordinarias como la actual pandemia y cómo esta ciudad ha encontrado diferentes formas de adaptarse, construir e innovar; Pone a esta ciudad en la mira de aquellas personas que desean animarse a aventurarse a descubrir nuevos lugares.

Sebastián Johannes joven holandés de 31 años, visita por segunda vez Colombia, su primer encuentro con este país fue fugaz solo para acompañar a uno de sus mejores amigos en su boda llevada a cabo en Rio Negro con una hermosa mujer Bogotana. Sebastián estuvo unos días disfrutando de los bellos paisajes de las tierras Antioqueñas, pero luego tuvo que regresar nuevamente a su país de origen a seguir su vida. Esa pequeña parte que vio Sebastián de Colombia de alguna manera lo enamoró y lo motivó a iniciar una maravillosa aventura de turismo por todo Latinoamérica, por su puesto Colombia sería su primer país a visitar. 

Ha pedido una licencia en su trabajo de un año; sí una de las ventajas de vivir en un país con las mejores condiciones laborales, algo que muy seguramente en un país en vía de desarrollo es imposible considerar. Así fue como tomando sus ahorros, inicia a buscar vuelos con destino a Bogotá. Ya hay fecha de partida, su maleta se llena de prendas básicas, entre un par de camisetas, ropa interior, dos pares de zapatos cómodos, artículos de aseo personal, medicinas, ipad… ya está! ¿y ahora el idioma?… parece que ese no será un problema, hace una búsqueda de profesores que le puedan brindar clases en línea mientras emprende su viaje, sabe lo básico en español y al parecer eso es suficiente mientras inician sus clases virtuales.

Ha aterrizado en la fría y caótica capital de Colombia, parece que el frío no es indiferente para él, el caos, ya es otro cuento, vehículos por todo lado, carros, motos, camiones, construcciones aquí y allá, pitos que suenan y resuenan en la conciencia de quienes parece habitan esta ciudad pero de la que muy pocos saben valorarla y de alguna manera disfrutarla. 

Bogotá, Candelaria, Sábado, 11:00 de la mañana, de las primeras preguntas que le realizamos a Sebastián fue ¿por qué alguien quisiera venir a visitar esta ciudad? de manera instantánea él respondió que la parte histórica de Bogotá es muy interesante, pues la arquitectura que se conserva a través de los años es impactante. Lo cual nos llevó a preguntarnos ¿Cuánto sabemos de la historia de Bogotá y de su arquitectura colonial? muchas de las casas que se encuentran en exhibición son de grandes personajes que transitaron por esas calles dejando su huella. Como bogotanos, sabemos que el centro de la ciudad fue objeto de muchos actos políticos importantes, pero no sabemos con exactitud cuáles y porqué. En el recorrido que seguimos haciendo Sebastián destacó el nombre de las calles que adornan las esquinas del centro histórico, cada historia de estas calles es muy curiosa como la calle de las culebras, se cuenta que por esa calle transitaban muchas culebras debido a los riachuelos que quedaban cerca, o la calle de La Enseñanza la cual se le dio ese nombre por el primer colegio femenino que hubo en aquella época. 

Así como Sebastián muchos extranjeros y coterráneos; quién no está familiarizado con el término un coterráneo es una persona que es de la misma tierra o país que otro; ellos destacan las riquezas que se encuentran exhibidas en cada uno de los museos disponibles en nuestra ciudad, y es verdad que allí encontramos historia y objetos que hace miles de años acompañan a los ciudadanos. Dejando a un lado las maravillosas historias que acompañan la extraordinaria arquitectura del centro de la ciudad, Sebastian nos cuenta que Bogotá también está muy bien equipada cuando de vida nocturna se habla gracias a la variedad que se tiene cuando de rumba se trata y nos afirma que la zona T fue su lugar favorito para pasar una noche llena de baile, mujeres lindas y la mejor música para descubrir que ama la rumba latina; no puede parar de hablar de la gran oferta gastronómica que ofrece la ciudad casi que en cada esquina por la que pasa, ha disfrutado, almuerzos y cenas en el vanguardista barrio de Chapinero Alto, en la zona G. Nos cuenta que lleva en su corazón las empanadas con ají, el ajiaco santafereño, el canelazo, y el puesto número uno se lo lleva el chocolate con almojábana. Además de no pasar por alto visitar la plaza de mercado la Perseverancia después de ver la serie de Netflix “Street Food: Latinoamérica”, en la que parte de sus protagonistas son cocineras bogotanas, fue directamente a probar el “caldo rompe colchón” y le ha encantado. Sebastián también quedó enamorado de las artes urbanas visibles por toda la ciudad, es imposible recorrer Bogotá desde cualquiera de sus lugares sin poder apreciar un solo grafitti, esto llamó mucho su atención pues notó como para muchos de los artistas es importante hacerse notar a través de este medio y cómo muchas causas sociales están plasmadas a través de frases o grandes dibujos en las paredes de la ciudad. Recuerda de manera anecdótica como su primer viaje en Transmilenio se convirtió finalmente en un día de shopping por la gran cantidad de vendedores informales que se toman los articulados día a día como su lugar de trabajo y su principal fuente de ingresos. 

Podemos entonces decir que Bogotá tiene uno y mil encantos en cada calle, pero nos hemos concentrado en nuestros problemas, en seguir transitando las mismas calles de siempre, la cotidianidad ahora hace parte inminente de nuestras vidas, el caos que se apropia de la gente provoca que olvidemos explorar su historia y lo que la hace ser uno de los sitios más encantadores para visitar a los ojos de las revistas internacionales y los extranjeros. Como hijos de esta ciudad no ha sido posible reconocer sus maravillas. ¿Si recuperamos el asombro por aquellos espacios que a diario transitamos, por las distintas formas en las que constantemente vivimos en Bogotá y por la manera en la que nos relacionamos en esta ciudad, podríamos entonces sentirnos parte de ella y por consiguiente también responsables de su cuidado y preservación? 

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La Agencia Central de Noticias de la Universidad Central es un proyecto que integra la teoría y la práctica en el ámbito del periodismo. Es un espacio de experimentación y proyección social de la comunicación, que se gestó en el programa de Comunicación Social y Periodismo en el año 2000.