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ISIS para dummies

¿Son como Al-Qaeda? ¿Sí son Musulmanes? ¿Todos los musulmanes los apoyan? ¿Cuáles son sus propósitos y por qué luchan? ¿Éste y todos los problemas en Medio Oriente son religiosos? ¿Quiénes son los buenos y quiénes los malos? ¿Hay buenos y malos en éste conflicto? Estas son algunos interrogantes que por lo general nos hacemos al oír sobre el Estado Islámico, dudas que no resolvemos debido a la escasa información que nos llega de Oriente Medio. 

 

Por: M. Chacón, P. Uribe y G. López 

 

Estado Islámico de Iraq y el Levante, Estado Islámico de Iraq y al Sham, Daesh en árabe, o ISIS en inglés, son los nombres con los que se conoce a este grupo extremista islámico. Nombres que a las personas de a pie les genera cierta desconfianza y hasta temor hacia cualquiera que profese el Islam. No es para menos con la avalancha de noticias sobre los atentados, secuestros, masacres, decapitaciones, destrucción de monumentos o cualquier otro tipo de barbaridad cometida por ISIS.

Con todo esto, al nombrar Estado Islámico tendemos a disparar rápidamente la primera palabra que nos llega a la mente: terroristas. Somos incapaces de decir cualquier otra cosa de ellos, es más, muchos no saben dónde se ubica. “En Medio Oriente” dirían muchos. Sí, pero ¿en qué parte de la gran región que es Medio Oriente? “En Iraq”. Claro, lo acabamos de decir más arriba, pero tampoco ubicar Iraq en el mapa le es fácil a muchos. Para resolver éste tipo de preguntas es que elaboramos un corto y resumido manual de ISIS para Dummies.

Lo primero que hay que entender es que en el mundo musulmán hay dos corrientes principales: los sunníes y los chiíes. Los sunníes representan entre el 80% al 90% de la población musulmana, y el restante son chiíes. Algo así como católicos y protestantes o cualquier otra división cristiana. Para los suníes, los chiíes son “falsos musulmanes” y todo proviene de un desacuerdo sobre quién sustituiría a Mohamed como califa, allá en el año 632 d. C. Hay que tener en cuenta, entonces, que ISIS es un grupo de orientación sunní fundamentalista.

ISIS surge inicialmente como una célula de Al-Qaeda en Iraq. Fue precisamente en la guerra de este país que comenzaron a combatir. Uno de sus primeros líderes fue Abu Musab al Zarqawi, seguido de Abu Omar al-Baghdadi, quienes lo dirigieron durante su época en Al-Qaeda; sin embargo, sus métodos brutales y su interpretación del Corán eran más extremistas que el resto de la organización, además el proyecto de estado que el Estado Islámico (EI) quería configurar lo distanciaron poco a poco del grupo de Bin Laden.

Pero fue cuando Bin Laden muere, y es sucedido por Aymán al-Zawahirí, que Estado Islámico toma distancia. Para ese entonces el líder de Daesh ya era Abu Bakr al-Baghdadi, el actual dirigente, quien decidió para el año 2014 establecer un califato al que debían unirse todos los musulmanes sunníes. Al-Zawahirí no se somete al autoproclamado califa, por lo cual ISIS y Al Qaeda se separan.

El califato es una figura clave en el Islam. Se trata de un tipo de gobierno donde el líder, califa, ejerce el poder militar y religioso, como heredero de Mohamed. Fue la forma de gobierno durante la edad media y hasta el último califa del Imperio Otomano en 1924. Por tal motivo todo creyente del islam debería aceptar la autoridad de un califa. No obstante, al-Baghdadi no ha recibido el respaldo de toda la comunidad islámica. Es más, es visto como una amenaza para las naciones árabes.

Teniendo claro a grandes rasgos el origen de ISIS, y sus principales motivaciones religiosas, podemos pasar a asuntos políticos y económicos. Después de todo este conflicto, contrario a lo que la mayoría piensa, no es religioso nada más.

Situación de Siria e Iraq

Sabemos que el mundo musulmán en su mayoría es sunní; sin embargo en Iraq casi el 60% de la población es chií. Éste país se vio gravemente atacado en la Guerra de Iraq, donde hombres, mujeres y niños civiles se vieron afectados, muchos de ellos muertos a causa de una guerra justificada por un rumor de armas de destrucción masiva que no se comprobó. Esto sirvió de caldo de cultivo para la creación del EI.

Por su parte en Siria la mayoría es sunní, pero el gobierno de Bashar al-Asad es chií. A esto se suma el hecho de que la familia Al-Asad ha gobernado por más de 40 años. Esto provocó que muchos líderes militares, en pleno furor de los alzamientos populares en países como Túnez, Libia y Egipto, se rebelaran y formaran el Ejercito Libre Sirio, empezando así una guerra civil.

En medio de este conflicto y la confusión reinante debida a la intervención de países como Arabia Saudí apoyando a los rebeldes, de Irán apoyando a Al-Asad y E.E.U.U y Reino Unido pescando en río revuelto, llega ISIS a desequilibrar las fuerzas como una amenaza para todos.

EI funciona diferente a Al-Qaeda

Al-Qaeda y EI no solo se diferencia por su brutalidad y la idea de califato. Entre ambos grupos existes diferencias más importantes. Al-Qaeda funciona por células; es decir, un sistema franquiciado. Es como un McDonald’s. Para pertenecer a Al-Qaeda un grupo que se identifique con ellos debe “comprar la franquicia”, y al hacerlo queda afiliado a la organización y lleva su nombre. Pero como en toda franquicia, esta es independiente excepto en la imagen.

Existen muchos Al-Qaeda en muchos países; en cambio solo existe un Estado Islámico. ISIS tiene un funcionamiento vertical, una línea de mando y un territorio definido. Actualmente la extensión de su territorio es más grande que el Reino Unido.

EI es mucho más atractivo que Al-Qaeda. La segunda ofreció un símbolo, dos torres caídas, mientras que la primera promete un proyecto político de nación. Esto ha llevado a que varias células de Al-Qaeda hayan mostrado su simpatía con Daesh como Al-Shabaab en Somalia o Boko Haram en Nigeria, cuyo líder Abubakar Shekau ha declarado su adhesión al proyecto del Estado Islámico.

Al-Qaeda reclutaba en las madrazas, las escuelas coránicas, y en mezquitas. ISIS lo hace igual, pero también a través de redes sociales.

Publicidad y redes sociales.

La fama de Estado Islámico atravesó fronteras en menos de un año, cosa que a otros grupos Yihadistas les llevo años, a algunos décadas. El papel de las redes sociales y los medios de comunicación han sido fundamentales. Suelen reportar sus principales atentados con fotos, mostrar online decapitaciones y asesinatos, incluso tiene una revista visualmente atractiva, Dabiq.

Su mensaje es claro y directo. No es por nada que todos sus videos son en inglés, lo que muestra que hablan al mundo, no solo a musulmanes. La calidad de sus imágenes es la misma de una película de Hollywood, sus equipos son modernos, de última generación.

En redes sociales se mueven como expertos, y llegan a todas partes del mundo, lo cual les ha llevado a reclutar para su causa a jóvenes de Francia, Inglaterra y Europa Oriental. Estos jóvenes deben convertirse al Islam para ser parte activa del Estado Islámico.

Más que un ejército

El Estado Islámico no se llama así solo por adorno. Necesitan de un territorio para moverse, para gobernarlo, para ejercer el califato, y un ejército por sí solo carece de todo esto. Se legitiman a partir de la conquista y gobierno del territorio que tienen, entre Siria e Iraq, donde ejercen como lo haría un estado.

Como califato, como un estado, tienen sus fuerzas armadas, sus tribunales, aplican justicia, cobran impuestos, tienen leyes establecidas por la interpretación de la Sharia, la ley islámica, cuya fuente principal es el Corán.

¿Seguimos pensando que son un grupo Yihadista y ya? Su propósito es más que la guerra, es crear un estado al que se vinculen todos los musulmanes, un fin político y religioso que trasciende la forma en que veíamos a los grupos armados islámicos. Su propósito es ese, pero su ejecución es lo que ha causado polémica y pánico.

Agendas Políticas

En Medio Oriente hay cuatro países que manejan el panorama político: Arabia Saudí, Irán, Turquía e Israel. Más allá de su orientación religiosa hay intereses políticos, económicos y geográficos estratégicos para disputarse el poder, la influencia, de la región. Arabia Saudí e Irán son las potencias musulmanas, Israel depende del apoyo de las potencias occidentales y Turquía es el conector entre oriente y occidente.

ISIS desequilibra las fuerzas, y no importa si en Arabia Saudí son principalmente sunníes, su forma de gobierno no es la que quiere ISIS, por lo tanto no reciben su apoyo. No todos los sunníes son de ISIS, quienes no dudan en condenar a todo aquel que no acepte el califato, sean o no seguidores del islam.

¿Quién es el bueno?

Siempre tendemos a discriminar los conflictos entre buenos y malos, pero no siempre es así. Daesh busca reivindicar una causa religiosa en la que creen fiel mente, y fueron testigos de la destrucción que Estados Unidos dejó a su paso en Iraq. A pesar de esto cometen actos reprochables e imponen la fuerza.

Bashad al-Asad e Irán, país que lo apoya, representan a los chiíes, una minoría que ha sido perseguida por años. Con todo esto al-Asad es un dictador que heredó el poder de su padre, otro dictador, e Irán ha comunicado que tiene un desarrollo armamentístico nuclear importante. El Ejército Libre Sirio rechaza la dictadura, y busca un nuevo tipo de gobierno; sin embargo sus acciones son peligrosas para la población civil.

Estados Unidos, Reino Unido, Francia, entre otros, lucen ante el mundo como los abanderados de la paz y democracia, pero no dudaron un instante en bombardear, destruir y matar en Medio Oriente, intentando imponer su sistema de gobierno en una Iraq destrozada por ellos mismos, e intentan sacar su porción del conflicto.

No hay buenos o malos, hay una serie de intereses, causas admirables y métodos desastrosos.

Errores y mitos

-No es ‘la’ yihad. La manera correcta de decirlo es “el” yihad. Se cree que yihad es ‘la’ guerra santa, y por eso así se debe decir. Sin embargo la palabra yihad significa ‘esfuerzo’, y va más allá  de sólo la guerra.

-La Guerra Santa es un término cristiano que se utiliza mal para definir yihad. El yihad es un esfuerzo por vivir los principios del Islam, un compromiso por trabajar duro, por promover la paz, la armonía y la cooperación. Sí tiene su concepción de guerra, pero es más que eso.

-No es del todo correcto llamarlos ‘mahometanos’. De la misma manera los judíos adoran a Dios y no a Moisés, hay musulmanes que únicamente adoran a Alá, y no a Mohamed, el Profeta. Los cristianos en cambio adoran a Cristo, de ahí su nombre. Para evitar confusiones, mejor llamarlos musulmanes.

-No todo árabe es musulmán ni todo musulmán es árabe. De hecho hay árabes cristianos, judíos o yazidís. Hay musulmanes negros, orientales y blancos.

-No todo musulmán es Yihadista. Los ataques violentos Yihadistas los realizan ciertos grupos extremistas que ven en el aspecto de guerra del yihad su parte más importante. ¿En serio creemos que todos los cerca de 1.250 millones de musulmanes son una amenaza?

-No todo en Medio Oriente es petróleo. De ser así Siria, que produce 400 mil barriles al día (menos de lo que produce Colombia), no sería epicentro de éste conflicto. 

 

 

 

 

 

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