ACN Agencia Central de NoticiasCómo bailar sin llorar: Salud mental en procesos corporales integrales

Cómo bailar sin llorar: Salud mental en procesos corporales integrales

Hecho por: Maria Paula Landázuri Portilla / @mapi_blue

Entrevista realizada a Isabel Álvarez, psicóloga y bailarina

La noción de salud, muchas veces está relacionada únicamente con el bienestar físico, sin embargo, esta no es la única arista a considerar cuando hablamos de estar sanos, es necesario pensar también en la salud mental y cómo esta afecta nuestro desempeño en la vida diaria.

Particularmente, si hablamos de artistas, y aún más específicamente; de bailarines, podemos ver cómo el estar sanos pasa a ser esencial para trabajar, dado que ahora el cuerpo es una herramienta, a raíz de esto, el proceso del bailarín se ve analizado en el escrutinio público con afectaciones claras en la salud mental.

En esta entrevista hablamos con Isabel Álvarez, estudiante de últimos semestres de psicología de la Universidad de Nariño, quién, además, es bailarina hace 5 años y ha llevado, como muchos, un largo proceso con su danza, su autopercepción y su salud mental.

Para empezar quisimos indagar ¿Qué tanto afectan los estereotipos el estado mental de un bailarín?

R/ La respuesta podría ir más allá de un bailarín o de un artista, la autoestima se ve muy afectada por los estereotipos que se presentan en la actualidad. 

Específicamente en el caso de los bailarines, creo que hay que tener en cuenta diferentes aspectos: Uno es la época en la que nos encontramos actualmente, una época en la que el consumo de medios se incrementó por la pandemia que vivimos, lo mental se vió muy afectado en todas las personas. 

En cuanto a los bailarines, precisamente por ese encierro se empezaron a dar las clases en línea y si bien estábamos encerrados, así como todas las otras personas, también estábamos muy enfocados en la danza, empezamos a bailar mucho más.

Estábamos bailando, estábamos creciendo pero creo que siempre existió esa presión de “tengo que mejorar” o incluso también, “bueno, todos están bailando, todos están haciendo cosas” y habían momentos en los que, por esa carga emocional que tenía el encierro, muchas personas no querían hacer nada.

Eso trajo un impacto no solo en la salud mental sino también en la salud física, en cómo nos vemos, en nuestro rendimiento, y a la larga también terminó generando un impacto muy profundo cuando ya se pudo salir.

Desde tu experiencia como bailarina ¿hay alguna imposición externa en torno al concepto de un buen bailarín que afecte tu salud mental?

R/ Entre más uno se empieza a meter en la danza más sube el nivel de exigencia. Un amigo decía “los bailarines profesionales, bailan mínimo seis horas al día”, incluso hubo un momento en el que lo hice y era algo bastante pesado, me llegué a cuestionar eso y decía ¿Qué tan importante es? 

Voy a contar mi caso. Yo tenía una situación en la que mi salud mental estaba muy mal. En este momento no puedo decir que me arrepiento de haber presionado mi danza de esa manera, pero si me pregunto: ¿Qué tantas personas están en la misma situación y por miedo a quedarse atrás dejaron a un lado su salud mental?

Una persona que es cercana y que aparte es muy talentosa te dice “la disciplina es la clave”, pero, ¿de qué sirve entrenar seis horas, si de esas seis horas, cuatro ya estás muy agotada?

Una parte esencial en cualquier deporte, es la conciencia; nuestro nivel de conciencia y nivel de atención se ven muy afectados por nuestra salud mental; si no estoy bien, mi nivel de conciencia, no sólo externa sino también interna, va a cambiar y por ende la información que yo pueda procesar va a ser diferente.

Un buen bailarín hace todo esto, pero en qué momento de mi danza, de mi vida y en qué estado me encuentro yo. Esto aplica para todo, si uno no se encuentra bien aquí (señala su cabeza) y aquí (señala su corazón) no va a rendir igual. La salud es algo integral, no se puede hablar solo de salud física sin hablar de la salud mental.

¿Qué tan importante crees que es hacer una concientización alrededor de las relaciones que entablan los bailarines con sus cuerpos y con su proceso?

R/ Es muy importante darle ese valor a la salud mental, haciendo especial énfasis al cuerpo. Por el consumismo, por lo que nos muestran, hay muchos bailarines que creen que no son suficientes.

No solo yendo a las grandes ligas, si no para las personas que están iniciando a bailar. He visto que a veces muchos bailarines frenan su proceso o que se ven obligados a retirarse del baile, porque no hubo un buen manejo de esa relación de ellos con su cuerpo.

¿Cómo gestionar un bloqueo creativo de manera sana, sabiendo que tienes que responder a un ámbito profesional?

R/ Creo que no existe una receta mágica, por eso, en los procesos terapéuticos, se habla de que con una sesión no todo se va a arreglar, si no que es un proceso.

Hay pequeñas cosas que se pueden hacer en cuanto a cómo mejorar o cómo cuidar esa salud mental y es preguntarte diferentes cosas, por ejemplo: ¿hace cuanto me empezó a pasar esto?, ¿estoy durmiendo las horas que debo dormir?, ¿hay alguna situación que me preocupe?, ¿me estoy alimentando bien? 

Descuidas tu salud, por la producción. No hay solo una cosa a la cual voltear a ver, se tienen que ver muchas cosas adentro y afuera.

He conocido muchos bailarines que viven de eso, dictan 5 clases al día y dicen “tengo un bloqueo pero no me ha pasado nada” y uno dice bueno, pero ¿hace cuánto no duermes 7 horas? ¿hace cuánto no comes tus 3 comidas al día? ¿hace cuánto no bailas porque lo disfrutes si no solo porque es tu trabajo? 

¿En qué momento la profesión que yo tengo, en este caso el baile, se convirtió solo en eso? en una profesión y no en algo que ame, porque es muy probable que por ese motivo se esté dando ese bloqueo creativo.

Desde tu experiencia como psicóloga ¿Qué herramientas has podido incorporar en tu baile que crees que sería importante que más personas las conozcan?

R/ Creo que es importante saber cuando tienes que darte un respiro, para que no llegues al punto en el que tengas que parar de una manera permanente, ya sea porque te lesionaste gravemente o porque te exigiste demasiado y mentalmente algo aquí (señala su cabeza) colapsó.

A veces, cuando uno está iniciando, llega un momento en el que el baile se convierte en todo para uno y hablando de manera general, en ningún caso algo puede ser un todo para ti. 

En la psicología cognitiva, nosotros tenemos diferentes pilares, por ejemplo: está mi pilar del baile, que es un pilar muy importante para mí, pero ¿Qué pasa si este es mi único pilar? Si en algún momento pasa algo, y se cae ese pilar, se me cae la vida.

Que aburrida sería la vida si nuestra atención está solamente en una cosa. Es importante preguntarnos ¿Qué tantos pilares tenemos? y cómo podemos alimentar más esos otros pilares que están por fuera de la danza y no descuidarlos, porque al fin y al cabo gracias a esos otros pilares, también nuestra danza es lo que es. 

En este caso hablamos con una bailarina, sin embargo, como ella misma nos contó, estos problemas y consejos se extienden a personas de todas las profesiones. Tener un bloqueo mental o descuidar los pilares de nuestra personalidad es algo que le puede pasar a cualquier persona.

Estar sanos y entender los procesos que el cuerpo y la mente atraviesan cuando hacemos algo es algo necesario para poder llevar relaciones más sanas con el cómo nos vemos, cómo nos sentimos, relaciones que nos permitan escuchar lo que el cuerpo nos quiere decir y que nos ayuden a avanzar sin juzgarnos.